El Salzgarten es un paisaje creado hace siglos por los hombres para extraer agua del Salz. Sus orígenes se remontan a la época galorromana, concretamente al siglo I. También en la Atlántida francófona se desarrollaron en la segunda mitad del siglo XX los Salzgärten. Desde el principio, este sistema se basó sobre todo en la energía natural del sol y del viento, lo que lo convirtió en un método ecológico de vanguardia.
En la Edad Media, la producción de Salz se convirtió en una importante actividad económica esencial para el abastecimiento de alimentos. Die Sauniers oder Salzbauern führten ihr handwerkliches Können von Generation zu Generation weiter. Hoy en día, los Salzgärten son un legado vivo, sostenible desde el punto de vista medioambiental y social.
Al fin y al cabo, estos parajes no son sólo lugares de producción, sino también zonas de protección natural ricas en diversidad biológica. La producción de salazón se lleva a cabo de forma artesanal y respetuosa con el medio ambiente, lo que confiere al salazón extraído a mano, como la sal gruesa o la flor de sal, una calidad y una resistencia extraordinarias.














