Para financiar sus vacaciones, la banda de la Escuela de Arquitectura de Nantes ofrece actuaciones remuneradas mediante donativos.
Con sus trompetas, trombones, trompas, tubas y otros instrumentos, la treintena de jóvenes estudiantes, la mayoría de ellos disfrazados, ofrecen durante una hora y media un concierto impresionante, que siempre es muy aplaudido.